Search

Bariloche, el alma de todo un pueblo…

Updated: May 26, 2021

Por medio de sus numerosas construcciones tradicionales de antigua data y de particular atractivo y de alto valor simbólico, Bariloche nos remonta al modo de habitar de los primeros habitantes de la región.

Vista de una edificación tradicional en el centro de Bariloche I 2019 I Foto: Arq. Dorely M. Calderón


Esta hermosa ciudad de carácter tipo europeo está enraizada en aquellos estilos arquitectónicos vinculados a las primeras actividades desarrolladas en la existente Colonia Nahuel Huapi y adaptadas al terreno y al clima, producto de la fusión cultural y los materiales disponibles de la zona.


Desde su fundación en 1902 la ciudad ha vivido múltiples cambios; en principio fue un asentamiento de dispersas casas y posteriormente un poblado pujante cuya actividad agro-ganadera y forestal, debía autoabastecer a los habitantes y entregar productos manufacturados a toda la región a partir de su vinculación con los principales centros poblados del sur de Chile. De esta manera, los inmigrantes, en un intento de armonizar su estilo de construcción con materiales propios del entorno, lograron una mezcla que resaltó las cualidades de las maderas nativas en la arquitectura típica. Con el fin del comercio vía lacustre con el vecino país, la llegada del ferrocarril en 1934 y la creación ese mismo año de la Dirección de Parques Nacionales, la localidad sufre un cambio que marcará el inicio de una nueva etapa para todos sus habitantes, quienes deberán acostumbrarse a un nuevo modelo de desarrollo productivo: la industria turística pensada a gran escala.


De esta manera en un lapso de 10 años la arquitectura incorpora materiales que por su concepción y simbolismo irán sustituyendo aquella imagen más austera y espontánea en madera para dar lugar a importantes edificios de uso público y residencial. El estilo – expandido a toda la región– que se imprime al conjunto de instalaciones, edificios y casas particulares con un sistema constructivo tradicional racionalizado y transformado, es el resultado de estos emprendimientos y su calidad, elegancia y maestría de resolución se deben principalmente a la creatividad del arquitecto Alejandro Bustillo.


Muchas de estas construcciones fueron realizadas con simples herramientas de mano, pero con una perfección y técnica que ha permitido a muchas edificaciones mantenerse en pie a pesar de las inclemencias del viento, la lluvia, como así también la falta de mantenimiento por parte de sus propietarios a través del tiempo.


En la actualidad los edificios han ido evolucionando en cuanto al confort, equipamiento y funcionalidad, pero manteniendo en su expresión formal y estética, materiales culturalmente fuertes en la zona como piedra y madera. Ellos imprimen la calidez necesaria para lograr destacar una identidad de pertenencia y que en toda el área comprendida en la Norpatagonia se traduce en una constante simbología asociada a la naturaleza, la cordillera y al majestuoso Nahuel Huapi, rey indiscutido de los lagos del sur.


Arq. Dorely M. Calderón

2 views0 comments

Recent Posts

See All